Una experiencia para bajar el ritmo.
Fue el corsario inglés Thomas Cavendish, en enero de 1587, quien bautizó el lugar, a raíz del clima extremadamente hostil, con fuertes vientos y lluvias. El nombre significa bravo, hostil o incontrolable. En la cumbre del cabo fue construida una gran cruz metálica, llamada Cruz de los Mares, en homenaje a la visita del Papa Juan Pablo II a Chile, en 1987. La cruz indica el último lugar de América, el Cabo Froward aparece como uno de los atractivos más cotizados por sus características australes y por su biodiversidad ecológica. Es un escenario apto para las prácticas deportivas y el deleite del turismo junto a la naturaleza.

