Una experiencia para bajar el ritmo.
Es una caleta turística tradicional de Valparaíso, terminal de pesca y fondeadero de embarcaciones. Una vez inaugurada la avenida Altamirano, en 1930, el acceso costero inmediato a la caleta se colmó de pequeñas fondas y quintas de recreo, los que con los años han dado origen a tabernas y restaurantes más establecidos, considerados hoy, sitios de interés turístico por la variedad de platos regionales con productos marinos que ofrecen a los visitantes. En la actualidad se pueden apreciar, en el área lindante, las labores de traslado y estacionamiento de las lanchas de pesca, algunas de las instalaciones de las universidades de Valparaíso y Católica y una nutrida variedad de aves marinas.

